Una de las líneas de trabajo de la Sociedad Valenciana de Acupuntura está orientada en la búsqueda de cualquier tipo de documento que -sobre el tema de la Acupuntura- pueda haberse publicado en nuestra lengua y país... bajo cualquier tipo de soporte.
Tratamos con ello de arrojar luz sobre la evolución de los textos escritos de Acupuntura a lo largo de los últimos años.
En este sentido, nos complace compartir con vosotros un par de artículos sobre Acupuntura publicados en el diario Las Provincias de Valencia el sábado 8 de julio y el domingo 9 de julio de 1972.
El texto ya es de por sí histórico, y hemos de indicar por nuestra parte que, por supuesto, no creemos en la Acupuntura como reflexoterapia, tal cual se apunta en el artículo.
Somos de la opinión de que la Acupuntura es una ciencia de la salud con mayúsculas; y aunque heredada de antiguas prácticas chinas, con un sustento científico muy poco cuestionable a la luz del actual avance científico.
Confiamos en que disfrutéis del mismo.
ACUPUNTURA, 6000 AÑOS DE MEDICINA (1)
* En 1890
algunos médicos españoles practicaban ya la acupuntura
* Doce
meridianos y 750 puntos especialmente sensibles en el cuerpo humano, donde
pueden clavarse las agujas
* La
terapia con agujas excluye todo tipo de medicamentos
“Pronto se
realizarán intervenciones quirúrgicas en España, en las que se utilice la
acupuntura”.
“En Viera, (Florida) por
medio de la acupuntura, se ha llegado al parto sin dolor”.
Titulares semejantes
caen intermitentes en las páginas de la prensa, y no hacen más que poner de
manifiesto que comienza a ser tomada en serio una técnica médica que cuenta con
más de 4000 años de historia en China.
En España,
uno de los primeros médicos que ejerció la acupuntura fue el doctor Juan Cros
Forné, de Barcelona.
EL doctos Cros, en entrevista que concedió a la
revista “Doctor” en 1970, definía así la
acupuntura: “Es el arte médico de origen chino que, con fines terapéuticos,
consiste en tratar los trastornos funcionales del organismo humano pinchando la
piel en puntos previamente determinados con agujas de oro o plata, según los
efectos que se desean obtener”.
La
acupuntura es una reflexoterapia, empleada hace más de seis milenios que se
basa en que todo órgano que sufre una
disfunción señala unos puntos dolorosos en la piel, a veces ignorados
incluso por el paciente, pero que puede descubrir el médico acupuntor. Ese
dolor produce una acción centrífuga. El acupuntor, al actuar sobre tales puntos
con sus agujas, produce una acción centrípeta, y en consecuencia, actúa sobre
el órgano en cuestión restableciendo su equilibrio.
No están
muy de acuerdo los médicos acupuntores españoles en la cantidad de putos
susceptibles de punción.
El citado doctor Cros señala la existencia de “cerca
de novecientos puntos, expuestos en ideogramas, que forman lo que se llama
meridianos y parecen seguir unas vías
ciclométricas en oposición a las vías metaméricas de la columna
vertebral.
La medicina china acepta doce meridianos, seis por cada lado del
cuerpo, más otros dos que corresponden sagitalmente a la cara anterior y
posterior del mismo”
En cambio
la doctora Álvarez Simó, presidenta de la Sociedad Española de Acupuntura,
estima que son 750 los puntos sobre los que se puede manipular con las agujas.
Así lo manifestaba en reciente entrevista concedida a J.R. Alfaro y publicada
en “Informaciones” del 14 de marzo de 1972.
Y todavía el doctor Lago Jordán, de
Madrid, vicepresidente de la citada Sociedad Española de Acupuntura, en
entrevista que mantuvo con José Antonio Valverde, para “La Actualidad Española”
(20-4-72), dice: “ En total se conocen 371 puntos sobre los 14 meridianos
fundamentales. Los meridianos son: el de tres calentadores, el maestro de
corazón, el de riñón, el de vejiga de orina, de estómago, de bazo-páncreas, de
hígado, de vesícula biliar, de intestino grueso, de intestino delgado, de
pulmón, de corazón, vaso de la concepción y vaso gobernador. “
LAS FLECHAS
Y EL EMPERADOR
Cuentan las
leyendas chinas que el emperador Huang Di, después de observar que las flechas
clavadas en el cuerpo de algunos guerreros a la vez que herían, les aliviaban
de ciertas dolencias de su organismo.
Considerando sobre estos fenómenos, el
emperador consulto con sus sabios, y dicen que así es como se llegó a descubrir la acupuntura.
Como se ve,
se trata de una explicación mítica. Pero sea cuan fuerte el comienzo real de la
acupuntura, lo cierto es que, durante siglos los médicos chinos elaboraron la
teoría de “ corriente de energía vital” a través del cuerpo.
Esta corriente
utiliza, según unos, doce sendas invisibles; según otros catorce. Tales sendas
son los “meridianos”. El desequilibrio en la corriente es lo que origina las
enfermedades. Las agujas clavadas en lugares adecuados de los meridianos
modifican el flujo, restablecen el equilibrio y, con él la salud.
Los textos
más antiguos que tratan sobre acupuntura datan del siglo 28 antes de
Jesucristo, pero el mundo occidental los conoció con mucho retraso.
En el siglo
XVII de nuestra era, los jesuitas de la
misión científica francesa de Pekín tradujeron al latín los textos
fundamentales. A ellos se debe el nombre de “Acupuntura”, Se tiene noticia de
que en 1830 un grupo de médicos españoles practicaban ya la acupuntura.
El
verdadero introductor de esta ciencia en Europa fue el diplomático francés
Greorges Soulie de Morant, que vivió varios años en China, Morant enseñó lo que
sabía de acupuntura al doctor Ferreyrolles, quien comenzó a practicar el año
1929.
A partir de esta fecha se extiende considerablemente y el 1934 ya
existían en Paris 4 servicios en otros tantos centros hospitalarios.
Hoy está
admitida por la Seguridad Social en Francia, mientras que en Japón, Rusia y por
supuesto en China, la acupuntura se estudia en las Facultades de Medicina.
Por otra
parte, en China hay actualmente Facultades de medicina oriental y de medicina
occidental, reconocidas por el Gobierno con igualdad de derechos. Cuando en
1911 se instauró la republica, hubo un movimiento occidentalista que cristalizó
en la Asociación Médica China y en la casi exclusión de la medicina
tradicional. Pero por la escasez de medicamentos, tras la revolución de 1949,
se volvió a la prescripción tradicional y a la plena aceptación de la medicina
antigua, una de cuyas partes principales es la acupuntura.
Hay que decir que
una de las principales ventajas que presenta la acupuntura es que su terapia se
reduce a las punciones con agujas, mientras que excluye toda clase de
medicamentos.
SE HA
SUPRIMIDO EL DOLOR
La doctora
Electra Peluffo, argentina, que pasó tres años especializándose en la técnica
de la acupuntura en Pekin, afirma que ¨la acupuntura se va extendiendo en Occidente, donde se
intenta encontrar una teoría más acorde con los conocimientos anatómicos y fisiológicos
actuales, ya que la teoría clásica de acupuntura descansa en una concepción
puramente imaginaria de la circulación de la sangre¨.
En realidad
las explicaciones aducidas hasta el presente no son satisfactorias. Es indudable que la piel ofrece al paso de la corriente eléctrica una mayor
permeabilidad en los puntos en que se clavan las agujas, lo que parece
corresponderse con peculiares agrupaciones de células y capilares, que hay
precisamente bajo la epidermis, en la vertical de muchos puntos.
Hay médicos
que creen que las observaciones acumuladas durante milenios por los chinos son
desconcertantes, si bien les reconocen un fundamento científico que parte de
las leyes físicas. En este sentido las agujas jugarían un papel de “micropilas”.
Los meridianos y los puntos que comprenden el conjunto del organismo humano se
convierten en unas realidades visibles cuando se utilizan algunas sustancias
radioactivas.
Pero si esto es explicable, y aun se puede describir, ¿Qué pasa
para que con la aplicación de unas agujas desaparezca el dolor? Admitamos que
el acupuntor restablece el equilibrio de un órgano o de un paciente.
Pero, ¿Qué
proceso se desencadena en ese órgano, en ese cuerpo enfermo, desde el momento
en que han quedado clavadas las agujas hasta que se ha restablecido el
equilibrio?
Aquí es donde todavía los milenios de aplicación de la acupuntura
no han logrado aportar gran cosa. Son precisamente investigadores occidentales
los empeñados en desentrañar el misterio.
El
instituto de Medicina, Aeroespacial de Francia, con el médico militar al frente,
doctor Cantoni, está realizando una amplia investigación sobre Acupuntura. Un
grupo de ingenieros franceses de la casa Margensi realizan estudios sobre
biopotenciales eléctricos cutáneos en relación con las investigaciones
eléctricas de los meridianos chinos; pretender establecer un mapa del
crecimiento cutáneo y de las diferencias eléctricas en las distintas fases del
desarrollo.
Ramón Calanda