Seguimos con un tercer artículo publicado en el mismo periódico, concretamente el martes 11 de julio de 1972.
Artículo publicado en el diario las Provincias. Martes, 11 de julio de 1972
ACUPUNTURA, 6000 AÑOS DE MEDICINA (3)
* De tres
minutos a tres horas puede emplear un médico chino en tomar el pulso a un
paciente.
* Wang
She-ho escribió un tratado sobre <<Pulso clásico>>, hace diecisiete
siglos.
* La
medicina china tradicional dice que el organismo está compuesto de madera,
fuego, tierra, metal y agua.
Lo más
característico de la medicina china es su total independencia de otros sistemas
exteriores desde los más remotos tiempos.
Las leyendas chinas dicen que el
iniciador de la medicina fue el emperador Fu Shi, que reinó hacia el año 2953
antes de Cristo y que fue continuada por
los emperadores She Nung (2838-a. C.) y Huang Di (2698-2598-a,C,). Más adelante el Emperador
Amarillo, fue considerado como autor del manual de medicina interna conocido
por el <<Nei Jing>> pero hoy día resulta admitido que tal manual no
puede ser situado más allá del siglo III antes de Cristo. Ello no quita para
que el <<Nei Jing>> pase como texto fundacional de la medicina y
tenga una gran autoridad entre los tratadistas chinos.
Otras obras
famosas de la medicina oriental china son, por ejemplo, el <<Mai
Jing>> conocido en occidente con el titulo de <<Pulso
Clásico>> compuesto hacia el año 300 después de Cristo: el <<Espejo
de oro>>, que es una recopilación de escritos, médicos desde el año 1700
antes de Cristo. Su redacción ultima se debe a médicos de la dinastía Han (202
a..C-221 d.C)
LOS CINCO
ELEMENTOS DEL CUERPO
Ya queda dicho
que la base tradicional de la medicina china, es la teoría del dualismo
cósmico, o sea, el <<Yang>> y el <<Yin>>.
El Yang es el principio masculino, activo y luminoso, y está
representado por el cielo o firmamento.
El Yin es el principio femenino,
es pasivo, oscuro, y está representado por la tierra.
El cuerpo humano, como la
materia en general, está compuesto de cinco elementos: madera, fuego, tierra,
metal y agua. Con ellos están asociados los cinco colores, los cinco tonos.
La
salud, carácter, éxito y ventura, todo está determinado por la preponderancia
del Yin o del Yang en un momento concreto. En el cuerpo humano,
esas proporciones pueden ser controladas, y este es el gran hallazgo de la
medicina oriental.
Las
enseñanzas de las sectas religiosas prohibían a los chinos la mutilación de los
cadáveres humanos. De aquí que la anatomía siguiera en China otros derroteros y
profundizaran en la configuración global del organismo.
La anatomía china, se
basa también en el sistema cósmico, que postula la presencia de unas
estructuras hipotéticas, los 12 canales, o meridianos. El cuerpo contiene cinco
órganos: corazón, pulmones, hígado, bazo, y riñones, que almacenan pero no
eliminan. Y tiene también cinco vísceras: estómago, intestinos, hiel, vejiga y
mucosa.
Cada uno de estos órganos y vísceras está
asociado con uno de los planetas, colores, tonos, olores y sabores. Existen
además en el organismo humano 365 huesos y 365 articulaciones.
Según los
fisiólogos de la medicina tradicional china, se supone que las venas contienen
sangre y aire en proporción que varían de acuerdo con el Yin y el Yang.
Estos dos principios cósmicos circulan por los 12 canales, controlan el fluido
de las venas, y de ahí, el pulso. El <<Nei Jing>> dice que la
sangre fluye constantemente por un círculo con nueve paradas. Es como un
círculo <<sin principio ni fin>>
También la
patología china tradicional depende del Yin y del Yang.
Los
médicos chinos, para el diagnostico de las enfermedades preguntaban a sus
pacientes sobre el olor, el gusto, los colores, etc., seguros de que cualquier variación
experimentada era reflejo de alguna anormalidad.
A ellos se debe la observación
de que un cambio de color en el rostro, por ejemplo, la palidez, sea sigo de fiebre.
Pero su aportación más importante a la patología es el estudio atento de las
alteraciones del pulso.
LA DOCTRINA
DEL PULSO
Fue, Wang
Shuhe (180-270), quien hacia el año 280 después de Cristo, escribió el tratado
del <<Mai Jing>> <<Clásico del Pulso>>.
Este tratado
afirma que el corazón depende, en su rítmico latir, del Yang y del Yin.
Si una de estas corrientes principales se altera, el resultado es una
disarmonía en el cuerpo. El estado de alteración del pulso indicará enseguida
en qué punto ha ocurrido esa hipotética obstrucción.
De ahí que
los médicos chinos sean unos verdaderos expertos en la toma del pulso, de forma
que con tres dedos, y según el lugar donde controlen el pulso, pueden percibir
una gran cantidad de variaciones. Estas variaciones (que además son distintas,
según los chinos, en los distintos tiempos del año) les ponen en la pista de
las posibles enfermedades.
Los médicos
chinos son muy meticulosos cuando toman el pulso.
El tiempo mínimo que les
ocupa la operación es unos diez minutos, y a veces puede llegar hasta tres
horas, cuando pretenden hacer lo que en
occidente sería un chequeo.
Una vez
diagnosticada la enfermedad o enfermedades, la medicina china se aplica a su
curación por medio de tres técnicas distintas: la <<materia
médica>>, la moxibustión y la acupuntura.
La primera
se apoya en una serie de remedios de carácter mineral, vegetal o animal. De ahí
que hayan sido también los chinos quienes mejor han conocido los efectos
medicinales de toda clase de ungüentos y hierbas.
Li Shin Cheng recopiló 1000 recetas en un
manual.
Pero no eran unas recetas cortas, telegráficas, sino casi extensos
tratados sobre un millar de plantas, de forma que su obra ocupo 52 tomos.
De
esta y otras obras clásicas de la medicina china, derivó una primera industria
farmacéutica, con la que se llegó a un tratamiento eficaz de las más diversas
enfermedades, tales como la anemia y la lepra.
Con la hierba conocida como
<<ma huang>> trataban ya hace 4000 años el asma.
La hidroterapia
tuvo su origen en China, donde a principios del siglo segundo antes de Cristo
había instalaciones de baños calientes, que después conocieron los romanos.
LA
MOXIBUSTIÓN
Consiste
esta técnica en hacer sobre la piel una pequeña perforación sobre la que se
echa un determinado ungüento caliente,
casi ardiendo, hasta que forma una ampolla. La moxibustión está muy relacionada
en la práctica con la acupuntura.
Ramón Calanda