Desde un punto de vista astronómico el invierno comienza con el solsticio de invierno, alrededor del 22 de Diciembre en el hemisferio norte y el 21 de Junio en el hemisferio sur, y termina con el equinoccio de primavera, alrededor del 21 de Marzo en el Hemisferio norte y el 21 de Septiembre en el hemisferio sur; variando las fechas levemente según el año.
El invierno es el final de todas las estaciones, corresponde a la culminación del Yin, es el momento del año en que las noches son más largas que los días, hay menos horas de luz solar, y las temperaturas son más bajas.
Es el tiempo de la nieve, del hielo, de las lluvias frías, del granizo.
El agua se transforma en hielo; por eso se dice que el frío endurece.
En la naturaleza, todo está en reposo: la savia refluye, las hojas ya cayeron y los árboles están desnudos.
El invierno, se corresponde con el Elemento Agua y se enraíza en nuestro cuerpo en dos órganos: el Riñón y la Vejiga.
En la fisiología china, estos órganos gobiernan el metabolismo de agua.
Además los riñones, los cuales representan la raíz del cuerpo, son la base de todas las cualidades del Yin y del Yang; proporcionan energía y calor. La actividad de las glándulas suprarrenales se asigna generalmente al concepto de los riñones en la medicina china.
Los riñones almacenan Jing, el cual determina nuestra vitalidad, resistencia a las enfermedades y nuestra longevidad. El Jing es la base material del metabolismo, se encarga de la reparación del cuerpo en caso de enfermedad, dirige el formidable potencial
Artículo completo en Blog de Acupuntura Multisistémica, de acceso exclusivo para socios de la S.V.A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario